Pensar en global y actuar en local: la clave para el éxito en la internacionalización

La internacionalización siempre ha sido un aspecto clave en las estrategias de crecimiento empresarial. Y en el mundo del retail lo es aún más que en otros sectores.

Para ser exitosa, la internacionalización debe atender de un modo singular a su público objetivo y este, cambia cuando estamos abriendo un nuevo mercado.

En otras palabras, se podría decir que, para conquistar nuevos mercados, hay que pensar en global y actuar en local.

¿Por qué debemos adaptarnos a las necesidades locales?

Para las empresas de retail, es muy importante atender a las características propias de los consumidores. En un mundo cada vez más globalizado, y con actores nuevos que suponen una dura competencia, es imprescindible ofrecer experiencias únicas a los compradores, y aquí es donde parte esa necesidad de actuar en local.

Entender las peculiaridades de cada uno de los mercados resulta imprescindible para conectar con los consumidores. En caso contrario, las experiencias ofrecidas no se ajustarán a los gustos y necesidades y resultarán ineficaces para conseguir los objetivos deseados.

Este tipo de fallos ya se dio en el pasado, cuando la estrategia de internacionalización de las compañías de retail se centró en una distribución más amplia de los productos. Para ser únicas, las experiencias tienen que estar diseñadas pensando en lugares concretos, con el fin de asumir las características propias de la gente que allí reside y consume.

¿Cómo ayuda HMY a sus clientes en el proceso de internacionalización?

A la hora de internacionalizarse, las empresas tienen que conseguir un equilibrio entre dos puntos opuestos: la adaptación a los mercados de cada región, que suele disparar los costes, y la implantación de procesos estandarizados, que pretende reducirlos.

Las compañías suelen tender a un punto intermedio entre ambos planteamientos, y es frecuente que creen alianzas con socios locales que puedan dar una visión más propia del entorno en el que se van a establecer.

En este sentido, HMY puede ayudar a sus clientes gracias a su presencia internacional, ya que los equipos de las diferentes regiones conocen bien las claves de distribución y la estructura del retail. Y es que, para HMY, el desarrollo del trabajo debe tener una clara orientación al consumidor, la cual se obtiene reposicionando las marcas en cada uno de los nuevos mercados que se abordan.

Aquí, cabe plantearse la siguiente pregunta: ¿qué ofrece, hace y suministra HMY al trasladar su estrategia global a acciones locales en cualquier parte del mundo?

– La entrega del mismo producto acorde a las especificaciones vistas con el cliente: diseño, materiales, acabados, etc.

– El mismo estándar de calidad.

– Cortos plazos de entrega.

– Los mismos precios.

– Servicio y soporte del equipo de HMY en todos los países.

Un caso paradigmático es el proyecto que HMY desarrolló para la marca de dispositivos móviles Huawei en su proceso de expansión en Europa. Para una compañía china, implantarse en un mercado tan exigente como el del viejo continente era todo un reto, ya que tenía que atender a las diferencias culturales y de consumo de los consumidores europeos sin perder de vista su propio concepto de marca y su visión de negocio.

El proyecto consistió en la puesta en marcha de más de 200 puntos de venta repartidos entre España, Italia, Francia, Bélgica, Portugal y Reino Unido, y también 10 centros de atención al cliente en las grandes capitales. Y el éxito se consiguió gracias al know how de HMY en la creación de espacios de venta personalizados y el conocimiento del mercado internacional, que han supuesto una mejora en los resultados de la marca y en la percepción que tienen los clientes sobre la experiencia de compra con Huawei.

Otros clientes que también se han beneficiado de la estructura internacional de HMY y su visión global del mercado han sido, por ejemplo, Vodafone, Desigual, L’Oreal, o Carrefour, que es un gran ejemplo en la internacionalización de una marca gracias a su equilibrio entre la adaptación de la experiencia local, pero manteniendo un control visual de la marca global.

El equilibrio ideal entre global y local

Se puede concluir que el éxito en la internacionalización de las empresas de retail pasa por conseguir ese equilibrio entre la estrategia global de expansión y la adaptación de la misma a las necesidades puntuales de cada uno de los mercados en los que quiere establecerse.

El camino para esto último no es otro que trabajar a través de la innovación. Con ella, se obtienen nuevos conceptos, nuevos productos y, en conjunto, unas experiencias de compra personalizadas y eficaces para las empresas y sus consumidores.

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