¿Digital o físico? Por qué seguimos amando los productos que podemos tener en nuestras manos.

¿Cómo escuchas tu música?

¿Lo haces vía streaming?

Tal vez eres uno de los millones que disfruta de su música en vinilo. Las ventas han aumentado entre aquellos que prefieren tener la música en sus manos y un botón al que apretar. Un single para ellos nunca es suficiente y prefieren tener una copia física propia, en lugar de buscar en YouTube, Spotify o Deezer.

¿Un producto físico significa más para ti? Si es así, ¿por qué? Si no, ¿qué dice esto de nuestra relación con las «cosas»? ¿Vamos por el camino del Dodo o vamos cada vez vamos a ver más y más productos físicos alrededor de nuestra casa en el futuro?

Echemos un vistazo para examinar cómo es nuestra relación con la música, que, en sí, es algo bastante intangible (como algo físico), y cómo la forma en que disfrutamos de la música ha cambiado, está cambiando y puede cambiar en el futuro.

Tócala otra vez, Sam

La revolución será digital.

Durante los años 90 y principios de los  2000,  la industria de la música experimentó una transición muy grande. Conforme más y más personas comenzaron a compartir música online, gracias a sus ordenadores, esto provocó que hubiera menos personas que compraban CDs y cintas.

Un comentario común en el sector de la tecnología es que iTunes terminó con el CD. The Buggles sostuvieron que el vídeo hizo algo similar a la Radio Star.

Sin embargo, iTunes implicaba que tenías que pagar por un álbum o single. Bien es cierto que iría en tu iPod o en tu ordenador y, hasta cierto punto, es tuyo. Pero es un tipo diferente de propiedad, que además, la nueva generación de MySpace se acostumbró a alimentar.

En 2007 Radiohead lanzó ‘In Rainbows’, un álbum que se puede descargar desde su web y que puedes descargar por tan solo un céntimo. Era un servicio de pago en el que tú elegías el precio. También fue revolucionario, y funcionó como precuela de lo que estaba a la vuelta de la esquina: el streaming.

Sin limitaciones, sin límites.

Al mismo tiempo, Radiohead ‘In Rainbows’ provocó que los aficionados a la música se preguntaran si realmente querían pagar un precio fijo cada vez que compraban un álbum y la aparición de Spotify consiguió que la decisión fuera tan fácil.

Spotify significaba música ilimitada en todos tus dispositivos, transmitida a través de Internet incluso con la opción de guardar algunas canciones para streaming sin conexión. Tenía (y tiene) una tarifa fija y los usuarios pueden escuchar tanta música como quieran.

Esto ha supuesto que en los últimos años Apple haya lanzado Apple Music, su propia plataforma de streaming.

Spotify consigue llegar a millones de nuevos usuarios gracias a su disponibilidad inmediata, su coste relativamente bajo debido a los avances y mejoras en las velocidades de descarga de Internet, lo que nos lleva a pensar que las personas son más felices y la experiencia es mucho más similar a aquello de escuchar un CD o ver un DVD.

Servicios como Netflix y BBC iPlayer han demostrado que no solo la forma de disfrutar la música ha cambiado, sino que también ha sido modificada la forma en la que disfrutamos de la televisión, las películas. Además, gracias al Kindle de Amazon, el Kindle ilimitado o los servicios de Prime, ha sido modificada incluso la forma en la que leemos libros.

Pero , mientras esta revolución digital ha ocurrido, un nuevo tipo de consumidor ha aparecido…

Es mi música y tendré una copia física (si quiero).

Spotify ha dominado el streaming online en los últimos 9 años. Algo que algunos incluso han dicho que básicamente «Spotify ha hecho a iTunes, lo que iTunes hizo a los CDs.». Las ventas de música digital han caído drásticamente, sin embargo, en enero de este año ha anunciado que las ventas de cassettes de cinta en los EE.UU. han aumentado en un 74%.

Como reconocen en WhatHifi, «los cassettes han visto un mini resurgimiento», con álbumes clásicos que se vuelven a publicar en el formato de la misma manera que en vinilo, que continúa prosperando.

¿Podría continuar? Y si es así, ¿dónde terminará?

¿Veremos CDs en nuestras tiendas muy pronto? ¿Eso significarán nuevas oportunidades de negocio para inversionistas y tiendas?

Conclusiones finales

¿Quién dice que los casetes, tal y como ocurrió con el vinilo, no esté viendo un renacimiento?

Generalmente, la tecnología  nos permite liberar mucho espacio en nuestro hogar. Y esta es la tendencia: El ordenador de sobremesa se convirtió en portátil, luego en tablet, y el smartphone puede hacer casi tanto como estos dos. Pero esta tendencia de vuelta de los cassettes y el vinilo nos indica que, como consumidores, hay algunas cosas que no queremos que desaparezcan. Al revés, estamos felices de que ocupen ese espacio.

O tal vez simplemente nos gusta la nostalgia.

Y haciendo una pequeña reflexión sobre ella. Aquí está lo que el protagonista de Mad Men y el aspirante a antropólogo Don Draper dice acerca de la nostalgia:

Tal vez la nostalgia mantendrá las ventas físicas, sean de música, de películas o de nuestros programas de televisión favoritos, vivos y coleando.

Sólo tenemos que esperar y ver, y ¿quién sabe? llegados a ese punto puede que algo más vuelva de ese estado «muerto».

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