Compras y comida: un partido jugado en el cielo

Para los vendedores y comerciantes por igual, Instagram es, al contrario que Facebook, un terreno un tanto desconocido. El potencial de ventas está ahí, pero está llevando un poco de tiempo para que despegue realmente de una forma significativa.

Por otro lado, para los más sibaritas, Instagram es la red social en la que deben estar. Del mismo modo, restaurantes y vendedores de alimentos están capitalizando todo las publicaciones en torno a los alimentos en las redes sociales: fotos o vídeos de deliciosas comidas y aperitivos diseñados para hacerte sentir hambriento.

Y funciona. Buzzfeed tiene su propio canal llamado ‘Tasty’ que funciona como un libro de cocina. Además, de sus casi 82 ​​millones de ‘Me gusta’ en Facebook. Lo que significa una gran audiencia potencial.

Naturalmente, esta tendencia de fotografíar alimentos no ha sucedido de la noche a la mañana. Nuestro amor por la comida ha comenzado a ser creciente desde hace algún tiempo.

Y aquí está la parte buena: los vendedores podrían beneficiarse.

Ya que la comida y la cena cada vez forman parte de una forma más evidente de nuestra vida diaria y la relación con los alimentos cada día que pasa es más fuerte, los vendedores deberían sacar provecho.

Vamos a echar un vistazo a cómo pueden hacerlo.

Salir no está pasado de moda

A la gente le encanta salir. Por esto algunos podrían ir de compras, ya que les ofrece la oportunidad de socializar y estar entre la gente.

Los restaurantes hacen algo similar. Es particularmente curiosos cómo se ha convertido en un pasatiempo para los jóvenes.

Así que no es de extrañar que Forbes haya informado de que: “Los Millennials gastan 44% de su dinero para alimentos -o 2.921 $ al año- en comer fuera, según el análisis del Instituto de Alimentación de Estados Unidos”.

Pero no es sólo en los EE.UU.. En Reino Unido, AOL informa de que “la generación de los millenials ganen más confianza a la hora de gastar dinero cuando salen a comer y beber”.

Lo que es importante señalar, sin embargo, es que hay una parte importante de los jóvenes que nunca se van a comer. Entonces, ¿cómo pueden los vendedores sacar provecho de esta tendencia?

¡Tengo una IKEA!

Suecia, ¿quién iba a creer esto? Suecia. Así es, el gigante sueco IKEA, de los hogares está utilizando actualmente el amor por la comida de sus clientes.

Como Forbes reportó el pasado verano: “La compañía llevará a cabo un DIY como concepto de restaurante en septiembre. Con talleres que van desde los residuos de alimentos, a las futuras tendencias de los mismos. Además, se ofrecerá a los visitantes la oportunidad de cocinar “un brunch, un almuerzo o una cena bajo la supervisión de un jefe experto de cocina, para después, sentarse a disfrutar de su comida juntos.”

De acuerdo, es posible que tu compañía no tenga una marca de restaurantes como IKEA, pero esto demuestra cómo los retailers podrían ser capaces de llevar su marca hasta un nuevo tipo de consumidor: el que valora las experiencias como salir a comer y lo necesita para ser parte de su viaje de compras.

Micah Solomon señala que “al hacer compras, la generación Millenial prefiere una ‘experiencia’ en la que comprar sea más que una mera transacción y en la que el placer de estar en la tienda no se limite a simplemente coger unos productos y llevarlos a casa”.”

Así que si, por ejemplo, está pensando en ampliar su negocio o el número de sitios que ocupa, quizá podría valer la pena considerar estar cerca de algún lugar que sirva comida. la posibilidad de este tipo de experiencia podría significar más personas entrando por la puerta.

Pero, ¿este nuevo cliente potencial es un nuevo ‘food-lover’? ¿Por qué ha surgido este cliente culinariamente-consciente? ¿Y que podría significar para los minoristas?

La experiencia es lo que cuenta

Para los clientes más jóvenes, como The Atlantic ‘s Derek Thompson y Jordan Weissmann señalan que, “la generación Millenial no busca tener en propiedad las cosas y que esta tendencia respecto a los anteriores está cambiando. ”

Esta generación no puede permitirse el lujo de tener casas o automóviles, al parecer, de la misma manera que podía ocurrir con las generaciones de sus padres y abuelos.

Entonces, ¿en qué gastan su dinero?

Pues bien, en el mismo artículo Thompson y Weissmann tienen en cuenta lo siguiente: “la aritmética simple dice que si los estadounidenses gastan menos dinero en coches y casas, van a tener más dinero sobrante para gastar o ahorrar y no todos irán a parar a aparatos”.

Los retailers y proveedores de servicios inteligentes harían bien en recordar esto y asegurarse de que están en una buena posición para proporcionar lo que quiere el nuevo joven consumidor.

También hay que recordar que las tendencias en la forma de llevar la vida están cambiando, también, con investigaciones que sugieren que los jóvenes quieren vivir en lugares donde “los residentes pueden pasear entre tiendas y restaurantes o coger el transporte público.”

Quizá, entonces, las pequeñas ciudades y espacios urbanos reformados, en lugar de los habituales centros comerciales de la ciudad, por ejemplo, podrían ser los futuros centros de venta.

La pregunta ahora es si, como retailer, ves el futuro de tu empresa en los jóvenes y quieres proporcionar una experiencia completa con cualquier producto.

Te invitamos a reflexionar sobre esta pregunta…

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