Cómo afecta el Big Data al sector retail

Los datos desde siempre han tenido una gran utilidad. Cuanta más información tenemos de cualquier tema, mejor podremos enfrentarnos a cualquier desafío que se nos presente. Por ejemplo, imagina los datos que un arquitecto necesita para poder desarrollar cualquier proyecto: necesita conocer el terreno, sus dimensiones, el tipo de construcción que va a construir…

Hasta ahora conseguir medir estadísticas de los visitantes en tienda era una cosa que quedaba muy lejana en los comercios físicos. Al combinar los sistemas de punto de venta (POS) de una tienda, los canales de vídeo de las cámaras de techo, el software de asignación de personal, las etiquetas RFID, los rastreadores Wi-Fi y más, un sistema analítico en la tienda puede recolectar hasta 10.000 puntos de datos por visita.

Tiene lógica, ¿a que sí?

Durante muchísimo tiempo los datos han caído en el olvido en la parte empresarial. Es más, en el pasado simplemente los datos que se tenían eran únicamente de tipo económico. Pero, con el nacimiento del Marketing y las nuevas tendencias empresariales, los datos tienen una importancia vital en el desarrollo de cualquier estrategia.

Pero no debemos volvernos locos.

Los datos están ahí y el mundo real continúa existiendo, no hay que olvidar la perspectiva y tener en cuenta que los datos solo nos aportan datos sociológicos y patrones de comportamiento muy generalizados.

No solo en la analítica está la respuesta.

La experiencia y conocimiento que tengamos de nuestros clientes también es importante. Por tanto, los datos son buenos, pero solo nos permiten hacer dos cosas (y ya es), un acercamiento traducido en datos del comportamiento de nuestros clientes y mucho trabajo por hacer en la interpretación de los datos.

Sin interpretación, los datos son inútiles.

Los datos online son importantes

D + A + T + O + S. Mira aquí tienes 5 partes de la misma palabra, ya tienes datos, ¿no?

Obviamente no son datos relevantes. Lo que queremos ilustrar con esta suma es que los datos son una suma de muchas variantes.

No solo nos debemos a un único dato, por muy grande que sea la muestra, si no tenemos una cantidad suficiente de datos de diferente tipo no podremos hacer nada con ellos.

En la parte online de nuestra empresa es muy fácil reconocer cuáles son los principales fallos que estamos teniendo. Aunque luego en las interpretaciones que hagamos de estos datos reside la verdadera respuesta a qué está fallando. El Big Data nos permite analizar de forma conjunta todos estos datos y ponerlos en juego para conseguir sacar interpretaciones relevantes.

Es un arte.

Ahora bien. Sí, la parte online es muy sencilla. Pero, ¿qué ocurre con las tiendas físicas?

No podemos estar realizando encuestas a todos nuestros clientes para conseguir datos.

Así que, ¿qué es lo que se ha estado haciendo hasta ahora?

Pues lo más básico. Y lo más básico es poner un «cuenta personas» que nos indique cuántas personas entran en nuestra tienda y luego generar ratios de conversión dependiendo de las ventas que realizamos, es decir, contestar a la pregunta de: ¿cuántos clientes de los que entran compran en nuestra tienda?

Pero claro, esto es solo la punta del iceberg.

¿Cómo conseguimos datos fiables en físico sin molestar a nuestros clientes?

Con innovación.

¿Se os ocurre alguna forma?

Es complicado. Pero en HMY lo hemos conseguido.

Y se llama… Analíticas en tiendas offline

Sí, consiste en cámaras que extraigan datos estadísticos de nuestros clientes. No datos personales, cuidado, estos son los que conseguiremos a través de otro tipo de campañas o a través de las famosas tarjetas de fidelización. Obviamente si unimos los datos obtendremos una gran cantidad de información que posteriormente podremos analizar e interpretar.

¿Con qué objetivo?

Por un lado, nuestro punto de vista: conseguir saber si las acciones que hacemos en tienda están funcionando o no.

Desde el punto de vista del cliente: poder ofrecer una mejor experiencia de compra conociéndolos mucho más.

Ahora seguramente te estés preguntando qué datos pueden extraer estas cámaras. Bien, aquí van:

– Estima y cuenta el número potencial de personas que atrae un espacio concreto.

– Mide el tiempo de permanencia en ese espacio.

– Estima el género, la edad, las características faciales y el estado de ánimo de los consumidores.

– Analiza el número de personas que circulan por una determinada zona.

Y no solo eso, sino que una vez analizados estos datos te ayudará a:

– Cambiar los mensajes lanzados dependiendo de la persona o grupo de personas que tenemos delante.

– Facilita datos que te pueden ayudar a tomar decisiones estratégicas.

– Permite analizar la eficacia de campañas lanzadas para modificar la estrategia empleada. Sincroniza análisis con la campaña en curso.

– Lanza promociones personalizadas y, dependiendo del nivel de expresión facial de los clientes, imprime un cupón de descuento en un producto concreto.

Además, toda esta tecnología desarrollada por HMY nos permite también:

  • Lectura de flujos de producto en la tienda a través de RFID y ratios de conversión.
  • Interacción con dispositivos inteligentes para para medir el pulso de la tienda.

Business Intelligence

La recogida de datos es básica para conseguir sacar conclusiones relevantes. Ahora bien, desde HMY damos también la posibilidad de desarrollar un panel de control personalizado y adaptado a las necesidades de cada negocio que permita extraer los datos de los procesos de compra.

¿Con qué objetivo?

Desarrollar campañas específicas, poder lanzar de una forma más eficaz nuevos productos e incluso realizar estrategias de una forma muy sencilla. Recordad que todo este panel se actualiza en tiempo real y podremos saber en todo momento qué es lo que está ocurriendo en nuestras tiendas.

Como ves, ya no hay barreras en cualquier negocio para poder tener una buena analítica que nos ayude a saber cómo interactúan los clientes en nuestras tiendas físicas y online. Así que solo queda ponerse manos a la obra y reunir todos para hacer Big Data.

HMY: innovation in retail